Cuando las plantas duermen...

La sabia naturaleza tiene sus sistemas para soportar las bajas temperaturas invernales, uno de los más ingenioso y que por su rutina eludimos es la pérdida de las hojas en árboles y plantas de hoja caduca.

Todos los otoños se repite el ritual mediante el cual algunos árboles pierden sus hojas.

Todas las plantas detienen o paralizan su desarrollo a menor temperatura pero siguen vivas.Cuando esto ocurre, el jardinero ha de aprovechar y realizar ciertas tareas que sin esta etapa, en la vida de las plantas, sería imposible o muy difícil realizar. Hablamos de algunas de las podas, los injertos u otra serie de cuidados.

Por ejemplo, los expertos recomiendan podar los rosales después de las heladas invernales, es decir, esperar al mes de marzo o al de febrero, en las zonas más cálidas.